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viernes, 16 de septiembre de 2011


La gran paradoja: a tres años de la quiebra de Lehman Brothers todo sigue igual

Lehman

Hoy se cumplen tres años de la quiebra de Lehman Brothers, un día clave que marca un antes y un después en la historia del capitalismo aunque es también un hecho envuelto en una extraña paradoja: todo sigue igual. Esto es porque la quiebra de Lehman encierra el más extraño misterio, que es también la causa y el sentido de la actual crisis ¿Por qué Henry Paulson, que había rescatado a Bear Stearns, Merrill Lynch, Fanny y Freddie y otras instituciones financieras, dio la espalda a Lehman Brothers?

Hay que recordar que tras la seguidilla de rescates realizados a la banca a lo largo del año 2008, la credibilidad del gobierno de George W. Bush se estaba desvaneciendo. Bush había asegurado que no rescataría a los bancos imprudentes, y que cada banco debía hacerse responsable de su propia locura. Pero el gobierno se vio obligado a salir al rescate de varios bancos, marcando la cruel paradoja de que el gobierno más neoliberal del mundo aplicara políticas de estatización o nacionalización bancaria. El tema fastidiaba y se convertía en chiste de mal gusto. Por eso cuando Paulson planteó la posibilidad de un nuevo rescate, el Congreso en pleno dijo “No”. Nadie imaginó que pasaría lo que pasó, hasta el extremo de que muchos hoy dicen que “dejar caer a Lehman fue un error”.

La opción política de dejar caer a Lehman Brothers era poner un freno a la irresposabilidad del sistema financiero, sobreapalancado al exceso dado que nunca tuvo límites para la concesión de préstamos. Así, con un dólar de dinero real, la banca “creaba” 200 dólares de dinero imaginario en derivados financieros, construyendo un gigantesco castillo de naipes con el clásico esquema ponzi, donde lo único que da vida al sistema es la captación constante y creciente de nuevos clientes a los que prestar.

La crisis financiera resultante significó un desplome del 43%, la mayor caída en el comercio internacional en 60 años y una profunda recesión económica mundial, que sólo fue aliviada por escuálidos y fugaces episodios de acción estatal. El derrumbe de Lehman dejó en constancia las gigantescas dimensiones de la burbuja financiera, con su oscuro manejo de más de 700 billones de dólares en productos derivados, el equivalente a 50 veces el PIB de Estados Unidos, o 12 veces el PIBmundial. Conocer las dimensiones del excesivo apalancamiento financiero dejó al descubierto las inseguridades del sistema, dando paso desde entonces a una demolición controlada sin fin. Son 700 billones de dólares que pujan por obtener algo de valor real, de ahí que estemos en pleno proceso de destrucción del sistema.

Por eso que el día 15 de septiembre marca un antes y un después en la historia económica moderna. Es el día en el cual se descorre el velo del engaño masivo del actual modelo económico, que expandió la economía en base al crédito y la deuda. La burbuja financiera manejó a la economía tanto por empujar al sector de la construcción a niveles récord, como por desplegar un boom de consumo que arrastró la tasa de ahorro a cero. Es muy curioso que hasta la quiebra de Lehman, nadie hablaba de deuda pública o deuda privada, temas que vienen desde los años 80. Tras la quiebra de Lehman, el tema de la deuda se hizo recurrente y casi no se habla de otra cosa. Toda la crisis actual es producto de la deuda. Pero, ¿y quien creó la deuda?. Los mismos bancos que son rescatados por los gobiernos con cargo a todos los contribuyentes por el temor al contagio y a las repercusiones que puede tener un default en el interconectado mundo de las finanzas globales.

Esto no hace más que demostrar que el modelo resultó víctima de su propia receta: promover el endeudamiento hasta que la bola de nieve fuera tan grande que al deslizarse arrastrara a todo el mundo consigo para someterlo a un largo período de agonía. Algo que ya es oficial (lo dice el FMI, laOECD y otros): cada año será peor al anterior hasta al menos el 2015, y que tanto Europa como Estados Unidos se encaminan a un estancamiento severo.

Por eso que el 15 de septiembre de 2008 es una fecha crucial: el día más sombrío en el cual el capitalismo se miró al espejo y vio que estaba desnudo. Y que todo el crecimiento y la prosperidad de varias décadas era falso, porque “toda ficción se asfixia en la conjetura y nada es sino lo que es”. De ahí que la importancia de este día encierre también la cruel paradoja de que todo sigue igual. Los bancos, considerados la fuente principal de los problemas, siguen siendo considerados “demasiado grandes para caer” y están en la mira de rescates de todos los gobiernos. Los bancos centrales, socios en el auténtico despilfarro de los bancos privados, siguen preocupados de la meta del 2% de inflación, como si no se hubiese demostrado que esa política fue parte de la trampa. Se sigue actuando como si nada hubiese ocurrido, sin detectar el nuevo momento Lehman que está en pleno desarrollo.



  • Merrill Lynch alertó de las irregularidades de Lehman Brothers
    ROSA BALSERA

    Tres años sin Lehman Brothers

    15-09-2011

    En 2008, Wall Street despertaba con la quiebra de Lehman Brothers tras un fin de semana de intensas negociaciones para ser rescatado o comprado. La bancarrota del cuarto banco de inversión de EEUU cambió el rumbo de las políticas económicas realizadas hasta entonces.

  • La caída de Lehman Brothers hizo tambalear los cimientos del sistema capitalista, marcando un antes y un después en Wall Street. La bancarrota del coloso financiero se convirtió en la mayor de la historia, seis veces superior a la de Worldcom en 2010 y 10 veces a Enron en 2001. Definida por el propio Bernanke como un hombre muerto andante, ha sido un claro ejemplo de como no hacer las cosas. Su política estuvo marcada por el exceso de endeudamiento y los riesgos incontrolados debido al liberalismo económico defendido en EEUU.

    Las hipotecas basura fueron su sentencia de muerte. Su deuda ascendió a 613.000 millones de dólares por la alta exposición al mercado subprime.

    El gigante no logró financiación en un mercado cerrado a cal y canto y esta vez Washington no acudió al rescate El efecto lehman desató el pánico en las bolsas, contagiando a toda la banca mundial. El dinero público hizo de bálsamo para calmar los mercados e intentar salvar al sistema financiero. La hasta entonces poderosa banca de inversión vivía sus últimos días.

    EEUU aprobó un multimillonario plan de 700.000 millones de dólares para ayudar al sistema financiero. En Europa, países como Reino Unido optaron por la nacionalización total o parcial de las principales entidades como fue el caso de Northert rock, primera víctima de las subprime en el viejo continente. Por su parte, Francia y Alemania han saneado los balances con dinero del contribuyente.

    La quiebra de Lehman Brothers marcó el fin de una era en Wall Street. Para muchos fue el detonante de la primera gran crisis del siglo XXI.

http://www.adn.es/economia/20110915/NWS-0354-LEHMAN-GRECIA-CRISIS-EURO-DEUDA.html

De la caída de Lehman Brothers al drama griego

Tres años en crisis con pocos aprendizajes

Un empleado de Lehman Brothers recoge sus objetos personales, el 15 de septiembre de 2008

REUTERS

"Lehman Brothers se declara en quiebra". Este era el titular que hace hoy tres años acaparaba las portadas de las webs de periódicos del mundo. El nombre decía poco al gran público pero detrás de él se escondía un gigante de las finanzas que el lunes15 de septiembre de 2008 anunciaba suspensión de pagos tras 158 años de funcionamiento y dejaba para la posteridad la imagen icono del inicio de la mayor crisis global después de la Segunda Guerra Mundial, con sus empleados abandonando la sede de la compañía en pleno corazón de Wall Street carreando cajas de cartón con sus pertenencias personales.

Desde ese lunes negro se han ido sucediendo no sólo las jornadas financieras nefastas sino semanas enteras, meses y años de recesión. Lo que empezó siendo una crisis por las llamadashipotecas basura o subprime desembocó en una larga recesión en Estados Unidos y en la vieja Europa, de la que se consiguió salir pero el miedo y el riesgo a volver a caer en un segundo periodo de decrecimiento total está vivo en los mercados.

La situación de Grecia pone en evidencia que se está lejos de la remontada y sus dificultades económicas para devolver los créditos contraídos y hacer frente a sus gastos sociales tienen al mismisimo euro en la cuerda floja. Pero los analistas apuntan de que hay una cosa que se ha aprendido en estos tres últimos años. "Fue un error dejar caer a un gigante como Lehman Brothers", -señala Jacobo Zarco, socio director de la consultoria Atlas Capital,- "porque sus pérdidas eran asumibles y al final las consecuencias de su hundimiento fueron pero que haberlo rescatado".

GRECIA, EN EL PUNTO DE MIRA

Así, este analista rechazala dejar a su suerte al Gobierno de Atenas."Si Grecia sale del euro todo el mundo sale perjudicado", continúa Zarco. Y se explica: "perderían los que han comprado su deuda porque no cobrarían y perdería Alemania porque el euro se reforzaría y las exportaciones germanas se encarecerían". Además, está el riesgo de que la bancarrota contagie a otras economías con su deuda soberana por las nubes, como es el caso de Italia y España, cuyos Tesoros Públicos se ven obligados a pagar más a los inverores por colocar sus bonos. Es lo que se llama prima de riesgo, una garantía para el comprador que tiene un sobrecoste para el Estado.

La de Grecia es la cara más visible de la fase de la crisis de la deuda soberana, un escalón del mismo proceso que arrancó Lehman Brothers. En común tienen que "aunque se veía venir y eran previsibles de que pasarían" han conseguido instalar un estado genralizado de "falta deconfianza", señala Pau Montserrat, director editorial de Iahorro, de los activos de una entidad privada o de un Estado. El mecanismo es el mismo y si se instala la desconfianza "se derrumba todo el sistema". Y en eso estamos, con los mercados atacando los bonos de media Europa.

DOS SALIDAS

Francia y Alemania se han consagrado para dar otra oportunidad a Grecia y mantenerla en el sistema de la moneda única, a cambio del compromiso griego con los planes de ahorro y ajustes comprometidos con el FMI y la UE. Montserrat es de los que cree que una buena salida para la crisis helena sería una "salida estructurada y pactada del euro" para pacatar "reestructurar su deuda con el aval de los socios comunitarios". Seguir inyectando dinero público de otros Estados es, a su entender, "un parche".

En lo que Montserrat y Zarco coinciden es en que en los tres años de crisis se han dado pocos pasos para lo que todos los analistas apuntan como la única vía para encarrilar la situación. La Unión Europea ha sido incapaz de avanzar hacia la integración fiscal. Hay una moneda única y un Banco Central Europeo con potestad para fijar los tipos de interés pero aquí termina la coordinación en materia económica. Para Montserrat, es indispensable dotarse de una autoridad común con decisión sobre "qué se hace con los tributos de los ciudadanos en todos los Estados miembros y a qué se dedican".

A 3 años de Lehman, el mundo empeora

Rescates billonarios para levantar la economía mundial no dieron resultados, critican economistas; la crisis se fortalece por los elevados déficit fiscales y las deudas de los países desarrollados.

Publicado: Viernes, 16 de septiembre de 2011 a las 06:01
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Hace tres años el mundo se estremeció con la bancarrota de Lehman Brothers. La crisis no se ha resuelto, por problemas en EU y Europa. (Foto: Photos To Go)Hace tres años el mundo se estremeció con la bancarrota de Lehman Brothers. La crisis no se ha resuelto, por problemas en EU y Europa. (Foto: Photos To Go)
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CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) — El mundo parece no haber aprendido la lección a tres años de haber iniciado la peor crisis económica de la historia moderna, por el contrario, el legado parece ser el que ahora se asume que quien se ‘porte mal' será rescatado, dicen economistas.

La bancarrota del emblemático banco de inversión estadounidense, Lehman Brothers, no solo puso fin a una institución de 158 años de antigüedad, que había sobrevivido a guerras mundiales y al colapso de la administración de capital a largo plazo, sino que fue el inicio de una radical transformación en la estructura económica mundial.

"Estamos viendo la continuación de una crisis que nunca se solucionó. Se dio una aspirina para una enfermedad que era mucho más grande", asegura el economista en jefe de BCP Securities, Walter Molano.

A 36 meses el problema no se ha resuelto, a pesar de los rescates a bancos, a diversas economías, a los gigantes hipotecarios Fannie Mae y Freddie Mac, inyecciones de liquidez, bajas tasas de interés.

Por el contrario, los intentos por llevar a la economía mundial a una senda de crecimiento sostenido, tras enfrentar una severa recesión, no dieron resultados, y hoy el mundo vive la continuación de una crisis que durante 2008 y 2009 dejó en el desempleo a más de 8.5 millones de trabajadores y que, de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en 2011 alrededor de 205 millones de personas no encuentran trabajo.

En el primer trimestre de 2009, los estadounidenses vieron 1.3 trillones de dólares de riqueza evaporarse, conforme el mercado de valores y el valor de las casas continuaron bajando, de acuerdo con un reporte de la Fed.

La riqueza de las familias cayó a 50.4 trillones, de acuerdo con el flujo de fondos reportado por el banco central de Estados Unidos, la Reserva Federal. La posesión de acciones de los estadounidenses se desplomó 5.8% a 5.2 trillones y la tenencia de fondos de inversión se redujo 4.1% a 3.3 trillones, mientras que el valor de sus casas cayó 2.4% a 17.9 trillones.

El 29 de septiembre de 2009, el Índice Dow Jones se hundió 7%, el peor dato diario en su historia; el Standard and Poor´s 500 cayó 8.23%, el más fuerte en 21 años; y ese día, la Bolsa Mexicana de Valores bajó 6.40%, el desplome más pronunciado desde 2000.

Rescates billonarios

Tras la crisis de 2009, se canalizaron alrededor de 3 billones de dólares entre rescates a diversas instituciones,programas de estímulos y otras iniciativas financieras, de acuerdo con datos de la Reserva Federal, la Casa Blanca y el Tesoro de los Estados Unidos.

Esta cifra es equivalente al Producto Interno Bruto (PIB) de México y Brasil, sumado (de alrededor de 1 y 2 billones de dólares, respectivamente).

La Fed ha mantenido la tasa de interés de referencia en Estados Unidos en un rango variable de 0% a 0.25% desde diciembre de 2008, con objeto de abaratar el costo del dinero. Ha adquirido 1.7 billones de dólares en bonos del Tesoro de Estados Unidos con el fin de inyectar liquidez a la economía y el QE2, un programa de alivio cuantitativo llevó a la Fed a comprar bonos del tesoro por 600,000 millones de dólares.

Europa tampoco se ha quedado atrás en esta ronda de salvamentos a bancos y economías. Estimados de la Entidad Europea de Estabilidad Financiera (EFSF, por sus siglas en inglés), indican que el rescate a diversas economías y otras entidades asciende a 864,800 millones de euros, con cifras a abril pasado.

Molano ve el mundo exactamente igual. Nada ha cambiado en tres años y esta es una continuación de la crisis de 2008, pero en forma mucho peor. "La situación de los Gobiernos es ahora más complicada de lo que estaba hace tres años por temas de rescates, expansión monetaria, y especialmente en el mundo desarrollado muchos gobiernos han aumentado su nivel de endeudamiento de forma importante".

Las economías están un poco más desgastadas, dice, y por tanta expansión monetaria que se ha dado ya hay presiones inflacionarias en el ámbito global. En el sector financiero, especialmente Wall Street, los banqueros, se malacostumbraron al hecho que podían ser rescatados por los Gobiernos cuando tomaban malas decisiones.

Las malas costumbres

Hoy todavía está presente el mismo abuso que había antes en lo que es pago, salarios de ejecutivos de Wall Street, hay el mismo mal manejo tomando riesgos y sigue el apalancamiento en el sistema financiero, utilizando derivados que fueron los instrumentos que causaron los problemas".

El problema que enfrentan las dos locomotoras mundiales -Europa y Estados Unidos- es que entraron en un desequilibrio fiscal muy fuerte, que los ha llevado a endeudamientos que parecen imparables, con todo el dinero que se gastó en los rescates tanto de bancos, economías y empresas.

"No se han arreglado la falla estructural de las economías, que implica ajustar las cuentas fiscales, y sólo se ha tratado de ganar tiempo y se han ido posponiendo los ajustes fiscales, los cambios estructurales y las reformas que realmente necesitan estas dos regiones, lo cual hace que ante la debilidad de los fundamentos económicos, y al retirarse los estímulos, la recuperación no haya tomado una trayectoria ni sostenida ni saludable".

El mundo no está viviendo una nueva crisis, sino una fase agravada de la crisis original que "Ya está dando señales de ser crónica y puede ser más fuerte que la primera porque ahora hay dos focos de insurrección muy importantes: Europa y a EU".

INFOGRAFÍA: A tres años de la caída de Lehman Brothers

La economía mundial está sumergida en un problema más grande que el anterior, y ahora no ha sido causado por los mercados emergentes que tradicionalmente eran señalados en el pasado. "Son ahora las economías desarrolladas, las que antes exigían a los emergentes ser disciplinados, las que cometieron el mismo error y quedaron entrampados en el mismo problema que ellos intentaban solucionar con los emergentes", resalta Coutiño.

Los desequilibrios financieros en los que se incurrió a raíz de 2008 para tratar de reactivar a las economías desarrolladas no han funcionado y ya tienen que corregirse, agrega Mario Correa, economista en jefe de Scotiabank.

Desde su punto de vista, el mundo vive las secuelas de la crisis de 2008 y los desequilibrios no se han resuelto y en algunos casos se han ampliado en varias de las economías desarrolladas como EU y Europa.

"El crecimiento que se ha tenido en la deuda pública de muchos de estos países, es un desequilibrio muy importante en esas economía que tarde o temprano tiene que corregirse. A raíz de la crisis de 2008, se utilizaron recursos de generaciones futuras para tratar de mantener en estos años un nivel de gasto a costa de un menor nivel de gasto en el futuro".

La apuesta fue generar un mayor crecimiento que hiciera más fácil pagar ese préstamo que tomaste de generaciones futuras. "El problema es que la economía no está creciendo y hoy en día se tiene ese desequilibrio, lo cual implica menor nivel de gasto para esta generación y las siguientes".




Tres años después de Lehman Brothers, el panorama económico es poco alentador


Nueva York | Efe - Tres años después de la caída de Lehman Brothers, que provocó un efecto dominó en el sector financiero que arrastró a Estados Unidos a su crisis más prolongada desde la Gran Depresión, el panorama económico sigue siendo poco alentador y los miedos a una nueva recesión aumentan.

Al cumplirse tres años desde que el que fuera uno de los principales bancos de inversión de Estados Unidos e icono del sistema financiero de la principal economía del mundo se viera forzado a protagonizar la mayor bancarrota de la historia ante la falta de entidades dispuestas a hacerse con él.

El primer lunes después de aquél fin de semana en el que se negoció a la desesperada el futuro de la entidad financiera -que revivió este año la película de HBO "Too Big To Fail" (Demasiado grande para caer)-, el Dow Jones de Industriales, la principal referencia de Wall Street, cerró en 10.917,51 unidades.

Este jueves, el índice de referencia del parqué neoyorquino cerró en 11.433,18 enteros, muy por encima de los alrededor de 8.000 puntos que registraría en los meses posteriores a la caída de Lehman Brothers, pero también muy por debajo de los cerca de 13.000 que había rondado a comienzos de este año, cuando las grandes economías confiaban en la fortaleza de la recuperación.

Ahora la marcha de la economía mundial da señales de ralentización e incluso algunos temen que se vuelva a producir una recesión, lo que llevó en agosto pasado a que el parqué neoyorquino viviera una de las semanas más volátiles de su historia, cuando el Dow Jones encadenó cuatro jornadas con movimientos superiores a los 400 puntos por primera vez.

A diferencia de lo que ocurriera hace tres años, la mirada está ahora centrada en el otro lado del Atlántico, donde el miedo a una quiebra en Grecia se ha hecho más fuerte en los últimos días, en una catástrofe que, de producirse, algunos analistas han empezado a comparar con el Lehman Brothers de nuestros tiempos.

"Va a haber un efecto dominó que será algo similar a la caída de Lehman Brothers, pero no será exactamente igual porque es una situación diferente, entonces llegó por sorpresa y ahora todo el mundo está al tanto de la situación", dijo a Efe el analista Peter Leeds, fundador de Leeds Penny Stocks.

El economista, que prevé que el Dow Jones se mantenga el año que viene "muy por debajo" de la barrera psicológica de los 10.000 puntos, asegura que la actual crisis de deuda que amenaza a Europa y que también ha sufrido Estados Unidos con el debate para elevar el techo de endeudamiento público han hecho "que la situación sea ahora mucho peor que hace tres años".

Menos pesimista es el analista de la Universidad de Nueva York Mark Gertler, quien afirmó también a Efe que el panorama económico "es muy decepcionante", pero no cree que haya la "amenaza de un colapso inminente o una depresión" como la de hace tres años, "cuando la economía se estaba cayendo por el precipicio".

A pesar de que no rechaza la idea de que podamos vivir una "leve recesión", en opinión del analista de la universidad neoyorquina, "el problema al que nos enfrentamos es al de una década perdida de lento crecimiento".

Las comparaciones entre Lehman Brothers y la quiebra griega se han sucedido en los últimos días y precisamente de ello habló hace tan solo un día el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, quien dijo que "no hay una sola posibilidad" de que Europa sufra una implosión financiera comparable a la de Lehman Brothers.

Pero si bien la situación financiera hoy en día parece estar lejos de la de hace tres años, la banca y en especial la europea, está siendo en estas semanas la más azotada por la volatilidad en los mercados y precisamente este jueves se anunció la acción coordinada de cinco bancos centrales para inyectar liquidez en dólares en el sistema financiero europeo.

El economista de la Universidad de Nueva York asegura que no quiere "pensar de ninguna de las maneras" que se pudiera producir ahora una catástrofe de las características de la que ocurrió hace tres años, pero aseguró: "si hemos aprendido algo de Lehman Brothers es que cualquier cosa es posible".

Lehman Brothers todavía no paga por sus excesos

Hasta 2012 no empezará a pagar los 47.100 millones de indemnización

Impunidad podría ser la palabra. Tres años después de protagonizar la mayor quiebra de la historia financiera de Estados Unidos, el banco de inversión Lehman Brothers todavía no ha empezado a pagar a sus acreedores, no se ha visto inquietado por ninguna de las investigaciones del Gobierno estadounidense y ha conseguido amparar a su cúpula directiva de cualquier responsabilidad. El próximo jueves, día 15, se cumple el tercer aniversario del colapso de uno de los pilares de Wall Street, el evento que desencadenó la crisis crediticia actual. Al haberse acogido a la ley de quiebras estadounidense (Chapter 11), la firma ha conseguido ahorrarse muchos pleitos por la mala praxis de su actividad. Aún así, Lehman Brothers sigue prolongando su existencia en unas batallas legales que durarán años.

En el tribunal de Manhattan que gestiona la quiebra, empieza a despejarse el terreno para que se apruebe un plan de indemnización de 65.000 millones de dólares (unos 47.100 millones de euros). De salir adelante esta medida a finales de este año, como de momento está previsto, la entidad podría empezar a reembolsar a sus 110.000 acreedores en la primera mitad de 2012. La indemnización, sin embargo, es una pequeña parte del agujero. En el momento del colapso se estimaba que el valor de la firma rondaba los 639.000 millones de dólares (463.000 millones de euros). Barclays retomó gran parte de los negocios de Lehman en un trato que se pertrechó deprisa y corriendo poco después de la catástrofe.

La firma se ha acogido a la ley de quiebras para evitar pleitos

La firma, que busca desesperadamente dinero para cumplir con sus compromisos de deuda, ha demandado a unos 50 antiguos ejecutivos para recuperar las primas que cobraron en los años anteriores a la quiebra. De momento no le está yendo del todo mal. En agosto, Lehman Brothers consiguió 2,2 millones de dólares de James Bostford, unos de sus brókers, y 800.000 dólares de otra de sus empleadas. Gotas de agua en el agujero financiero pero gotas que irán a parar al fondo de los acreedores. Lehman también le ha puesto un pleito a Barclays por no haber cumplido con una de las cláusulas de su venta precipitada a la entidad británica, la que especificaba que debía pagar a los empleados que se pasaban a los nuevos dueños, sólo 1.500 millones en bonus de los 2.000 prometidos. El caso sigue discutiéndose estos días en un tribunal estadounidense.

Los pleitos han ido en paralelo a la investigación a la que la Comisión del Mercado de Valores de EEUU (Securities Exchange Comission, SEC por sus siglas en inglés) ha sometido a Lehman Brothers durante estos tres últimos años. Del escrutinio aún no ha salido ningún cargo. Otras instituciones, como la Fiscalía de Manhattan, han lanzado sus propias investigaciones sobre la quiebra del cuarto mayor banco de inversión norteamericano, centrándose, principalmente, en el papel que jugó Ernst& Young, la firma de auditoría que hasta el último momento avaló a Lehman.

Seguro de 90 millones

Los exdirectivos del banco son ahoraconsejeros de Sony, Citigroup o Glaxo

El pasado agosto, el juez que gestiona la quiebra admitió una demanda contra los altos ejecutivos de Lehman, incluido su máximo responsable Richard Fuld. La denuncia se admitió a trámite con la condición de que sólo se limitara al montante del seguro contratado por Lehman para estos casos, una práctica habitual en Wall Street, de unos 90 millones de dólares. Es decir que, en ningún caso, ni Fuld ni sus lugartenientes tendrán que pagar la factura legal o las indemnizaciones de su bolsillo.

Tres años después del caos que provocaron, ninguno de los exdirectivos de Lehman ha sido arrastrado por la crisis económica. De hecho, a Fuld no le van mal las cosas. Tiene su propia consultoría: Matrix Advisors. Los otros miembros del consejo de administración también han encontrado acomodo en Citi-group, Sony o GlaxoSmithKline.

Como subrayaba recientemente el comentarista económico Floyd Norris, en las páginas de The New York Times, al hablar también de los directivos de Bear Stearns, el banco de inversiones que quebró en marzo de 2008, y que dio la primera señal de alarma de las actuales dificultades económicas, "la crisis financiera ha sido un evento sumamente complejo. Eso permite repartir la carga de la responsabilidad y los presidentes o directores ejecutivos pueden decir que fue la crisis y no una mala gestión o una supervisión deficiente lo que causó el colapso de sus firmas".

Recuerdos del futuro

15/09/11

PorRICARDO KIRSCHBAUM: EDITOR GENERAL DE CLARIN


Hace tres años se iba a la bancarrota el banco Lehman Brothers. Se hacía pública, de manera brutal, una crisis que se fue incubando en el sistema financiero . Ese colapso tuvo reacciones en cadena, que provocaron el terremoto económico que todavía sacude al mundo. El epicentro del sismo fue en la capital financiera del mundo y desnudó un sistema especulativo y de extrema codicia que, sin controles, terminó afectando la supremacía mundial de EE.UU.

Ahora los historiadores contrafácticos se preguntan qué hubiera pasado si el gobierno de George Bush salvaba a Lehman Brothers , como lo hizo con otros grandes bancos que iban a ser engullidos por la crisis. Quizá, la nacionalización que de hecho se produjo luego con la ayuda estatal, hubiera permitido enfrentar la situación con mejor pronóstico de recuperación rápida.

Pero eso no ocurrió. Bush se deslizaba por la pendiente final de su gestión frente a un Obama vigoroso que ascendía vertiginosamente, empujado por las esperanzas de una sociedad que miraba espantada la profundidad del abismo al que se asomaba.

Si el 11 de septiembre el golpe terrorista mostró la vulnerabilidad de Estados Unidos en su propio terreno, desencadenando la intervención militar en Afganistán e Irak, Lehman Brothers fue la evidencia demoledora de un sistema que se gobernaba a sí mismo , sin regulaciones ni escrutinio atento de quienes debían velar por su salud. Las calificadoras de riesgo también fallaron.

La “burbuja inmobiliaria” se rompió cuando el crédito hipotecario, otorgado irresponsablemente y vendido en el mercado secundario, fue imposible de pagarpor quienes lo habían tomado: la reacción en cadena fue fulminante.

Fue premonitorio de lo que pasa ahora con la otrora orgullosa y altiva Unión Europea , que lucha por sostener a sus socios más comprometidos, y la prueba de que toda una época se iba con esa debacle que la gente sufrió en carne propia : pérdidas de viviendas, desempleo, recesión, desesperanza.