Foto: Reuters.Ahorrar
es un hábito poco arraigado entre los mexicanos, sólo 35% ahorran o
invierte para el retiro. Muchos son los factores que generan
desconfianza al ahorrar en instituciones financieras. Te presentamos
cuatro mitos acerca del ahorro en una institución financiera.
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Ahorrar
es un hábito que requiere de esfuerzo y constancia, algo que muy pocos
mexicanos acostumbra hacer. Según la Encuesta Nacional de Inclusión
Financiera (ENIF) del Inegi, sólo 35%de los mexicanos ahorran o invierte
para el retiro. Muchos son los factores, pero uno que resalta es la
desconfianza a las instituciones financieras.
Según la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), 30% de los mexicanos que ahorran,
lo hacen a través de medios informales como las tandas, los
“guardaditos” y las alcancías. Así mismo, siete de cada 10 adultos
mayores no recibe pensión y 86% se arrepiente de no haber ahorrado para
esta etapa de la vida.
“Las Afore son el segundo intermediario más importante de ahorro en el país detrás de los bancos”, afirma la Profeco. Estos son cuatro mitos sobre el ahorro en instituciones financieras. No es verdad que puedes perder tu dinero si ahorras en una institución financiera autorizada y ésta quiebra.
El
dinero que depositaste en el banco está protegido por un Seguro de
Depósito que otorga el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario
(IPAB), basta que deposites tu dinero para que este amparado. Otras
opciones como las Sociedades Financieras Populares (Sofipo) y las
Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo (Socap) también cuentan con
un Fondo de Protección para el ahorro. Tampoco es cierto que no tiene sentido ahorrar en una institución financiera, si no te pagan intereses.
Todos
los bancos, Sofipos, y Socaps autorizadas pagan intereses por tus
ahorros. Si bien estos no son muy atractivos, al ahorrar en casa no
ganas intereses y tienes el peligro de perder o gastar tu dinero. Toma
en cuenta que ahorrar de esta manera te da liquidez. Es mentira que con lo que ganas no te alcanza para ahorrar.
Ahorrar
no es un problema de ingresos. Todos podemos hacerlo en la medida que
nuestros gastos sean menores a nuestros ingresos. Destina una parte de
tu dinero para este fin, por pequeña que sea. Es falso que tu ahorro esté seguro en tandas o debajo del colchón.
Ahorrar
de esa manera tiene riesgos, por ejemplo, pueden entrar a tu casa y
robárselo, en un incendio o inundación se puede perder, también quien
organiza la tanda se puede quedar con el dinero.
Los jóvenes tienen una tasa de ahorro de -2%, es decir que gastan más de lo que ganan; pese a que logran encontrar trabajo, los bajos salarios están afectando su capacidad de ahorro.
NUEVA YORK — Los millennials con problemas de liquidez están cayendo en números rojos.
Las personas menores de 35 años no están ahorrando dinero, según un estudio realizado por Moody's Analytics. De hecho, su tasa de ahorro ha caído a -2%, lo cual significa que están gastando más de lo que tienen. Son el único grupo de edad que tiene una tasa de ahorro negativa.
En contraste, los trabajadores de edades comprendidas entre los 35 y 44 tienen una tasa de ahorro positivo de alrededor del 3%.
Los miembros de la generación del milenio están pasando dificultades a pesar de tener un mejor mercado laboral. Enfrentan una tasa de desempleo que bajó a 5.8% en octubre a medida que la economía de Estados Unidos añadió 214,000 puestos de trabajo.
Pero los salarios se han mantenido estancados, y apenas se han movido desde la década de 1990. Así que, incluso con una baja tasa de desempleo, esta generación está teniendo problemas para cubrir sus gastos. Muchos han asumido una fuerte deuda estudiantil para conseguir las habilidades que necesitan para ser competitivos en la fuerza laboral.
Las cosas estaban mucho peor hace apenas unos años. Los millennials tenían una tasa de ahorro negativa entre 2004-2009, y tocaron fondo en 2007, con un déficit de alrededor del 15%, de acuerdo con Moody's.
Se recuperaron en 2009 y lograron mantenerse a flote hasta 2012, cuando cayeron de vuelta en números rojos.
“Los millennials están esperando que los que están por encima de ellos se retiren o mueran”, dijo. "Pero los baby boomers no van a rendirse tan fácilmente”.
Ahorradores atrapados entre bajas tasas de interés e inflación
Precios al consumidor gana carrera a los ingresos por concepto de pagos de intereses, provenientes de inversiones de corto plazo en el mercado de dinero.
CIUDAD DE MÉXICO.- Los ahorradores nacionales se encuentran afectados negativamente por el alza en la inflación en México y tasas de interés históricamente bajas.
El crecimiento de los precios al consumidor durante julio del presente año, dado a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), fue de 0.28 por ciento, que anualizada asciende a 3.30 por ciento. Esta cifra está muy por arriba del 2.83 por ciento de rendimiento promedio de los Cetes a 28 días, reportado en el mismo periodo.
En lo que resta dela año, se espera un incremento estacional de la inflación, incluso por arriba del margen de tolerancia del Banco de México, lo que mantendrá castigados los rendimientos de algunos instrumentos del mercado de deuda, una vez descontado el efecto de la inflación.
El deterioro en los ingresos por concepto de intereses se puede observar, particularmente, en los instrumentos con un horizonte de vencimiento hasta de un año, dado que en muchos casos presenta un nivel inferior al de los Cetes.
Los menores rendimientos, en algunos casos, se explican por la demanda que están ejerciendo participantes extranjeros. A pesar de la caída en los rendimientos en México, todavía les siguen siendo atractivos a este tipo de participantes.
Sin embargo, la baja en las tasas de interés esta quizá sobre reaccionado, al colocarse por debajo del crecimiento de la inflación, lo que es a todas luces negativo para el ahorrador nacional.
La caída en los ingresos por concepto de interés tiende a obligar a los ahorradores a buscar alternativas de inversión que impliquen un mayor riesgo, como puede ser las acciones.
De prolongarse demasiado tiempo la existencia de tasas de interés por debajo de la inflación, se puede dificultar alcanzar una tasa mayor de ahorro. En este caso, podría estar la población de más bajos ingresos que no tiene la posibilidad de diversificar sus alternativas para depositar sus recursos.
Las tasas de interesa reales bajas o negativas, pueden alentar la recuperación del mercado interno, siempre y cuando, esto se traduzca en un costo del dinero atractivo para alentar el consumo y la inversión.
La inversión es vital para el desempeño económico sostenido de México
Especialistas coincidieron en que elevar la tasa como porcentaje del PIB permitiría potenciar la innovación y el crecimiento y a la vez recomendaron la elaboración de leyes antimonopolio, así como la reducción de comisiones bancarias.
Necesarias políticas sólidas que fomenten el crecimiento económico, señalan analistas. (Bloomberg)
CIUDAD DE MÉXICO.- Para que la economía mexicana crezca, se necesita que el gobierno implemente un conjunto sólido de políticas de fomento de largo plazo que reduzcan su fragilidad,coincidieron especialistas, quienes apuntaron a la promoción del ahorro y la inversión como una de las políticas de crecimiento más relevantes.
De acuerdo con el Centro de Investigaciones para el Desarrollo (CIDAC), actualmente, el 84 por ciento de los mexicanos no ahorra a plazos que vayan de 5 a 10 años.
Luis Serra, investigador del CIDAC, indicó que pese a que en 2013 en México se registró la cifra histórica de 35 mil millones de dólares en Inversión Extranjera Directa (IED), “no fuimos capaces de capitalizarlos y traducirlos en mayor crecimiento, debido a la falta de ahorro interno”.
“Países como México necesitan una base de ahorro interno para promover la llegada de este capital externo, pero además que sea para proyectos de innovación tecnológica que promuevan el crecimiento, dado que hay evidencia de que un incremento de 10 por ciento sostenido durante 10 años en la tasa de ahorro interno, genera un aumento en el crecimiento económico de 1.3 por ciento; mayor que el 0.5 del PIB previsto por la reforma energética”.
Para Gerardo Esquivel, investigador del Colegio de México, para fomentar el ahorro y la inversión como porcentaje del Producto Interno Bruto en México, que ronda 20 por ciento, se necesita una auténtica reforma financiera “que implique dejar de financiarse internamente, o al menos reducirlo significativamente”.
Asimismo, controlar y reducir mucho más las comisiones bancarias; y aplicar leyes antimonopólicas en el sector financiero. “Es evidente que hay colusión, por lo menos en los créditos al consumo”, apuntó. Por el lado del sector público, ahondó, se requiere reorientar gasto corriente para inversión.
CRECIMIENTO SOSTENIDO Luis Adrián Muñiz, subdirector de análisis económico de Casa de Bolsa Vector, dijo que si bien las reformas buscan incrementar las inversiones, para que éstas se ejecuten efectivamente y lleguen a madurar, se requiere dar certidumbre a los agentes económicos.
Añadió que elevar el ahorro nacional de largo plazo, fomentaría la penetración financiera del país, proporcionando más recursos a proyectos de inversión que tengan mayor rentabilidad.
Carlos Capistrán, economista en jefe para México de Bank of America Merrill Lynch, coincidió en la importancia de aumentar la inversión como porcentaje del PIB, tanto pública como privada, para lo que consideró que se requiere aumentar la inversión pública financiada con mayores impuestos al consumo, en lugar de impuestos al ingreso, para que dicho financiamiento no interfiera con la inversión.
Agregó que la iniciativa privada debe aumentar la inversión; aunque dijo que para ello, se requiere que el gobierno mejore los incentivos que los privados enfrentan para hacerlo. “Habría que elevar la inversión como porcentaje del PIB en 2 o 3 puntos”, señaló.
Por su parte, Alfredo Coutiño, director para América Latina de Moody’s Analytics, dijo que el sector privado no ha invertido lo suficiente. “Ha preferido, o enviar su dinero al extranjero, o dedicarlo a inversiones especulativasen lugar de ampliar la planta productiva”, comentó el especialista.
Sostuvo que para que el sector privado contribuya al crecimiento, se requiere que invierta en la ampliación de la planta productiva,en la formación de nuevas empresas, y en la educación y capacitación de la fuerza de trabajo.
“Con el paquete de reformas implementadas por México, sobre todo con el incremento en la inversión que detonarán, se podrá ver un crecimiento potencial de 4 por ciento en un lapso de tres a cinco años. Pero, es prioritario elevar la inversión como porcentaje del PIB y mejorar la productividad en el sector servicios”, expuso a su vez Capistrán.
Explicó que las tasas de 6 por ciento registradas décadas atrás “eran posibles por las condiciones poblacionales, pero hoy el bono demográfico puede durar más de 15 años, y después disminuir”.
Dijo que lo que se está haciendo con las reformas estructurales para elevar el crecimiento potencial de México es positivo; además que el país ha ganado productividad en otras áreas, por lo que es posible que en algún momento se reporte un crecimiento de 5 o 6 por ciento. “Pero no será sostenido, por la baja inversión y productividad de los servicios”, comentó.