Vistas de página en total

lunes, 22 de noviembre de 2010

Irlanda: ¡hurra a las fronteras!
León Bendesky

La crisis se ha instalado de lleno en Irlanda. Se le ha llamado "crisis soberana", pero este término debe replantearse conforme a las condiciones en las que evoluciona el proceso de la globalización financiera. Además, este caso pone en evidencia la extensión y, al mismo tiempo, los límites del acuerdo económico de la Unión Europea y de su expresión más visible que es la moneda única: el euro.

Este es el segundo episodio de crisis financiera, monetaria y soberana en Europa en lo que va del año, anteriormente fue Grecia. Son todavía los reacomodos de la crisis financiera provocada en Estados Unidos en septiembre de 2008. No se puede decir que sean los últimos.

En Portugal sigue la incertidumbre sobre la capacidad de resistencia de la economía y en España no acaba la presión del desempleo, la fragilidad de algunos bancos y la incapacidad de sostener la recuperación. El nuevo gobierno británico ha impuesto fuertes ajustes en el gasto público; en Francia se ha revisado el sistema de retiro de los trabajadores. Alemania, que tiene la economía más fuerte de la región, ha logrado ir imponiendo sus criterios de ajuste en la zona del euro.

Pero la situación ha provocado nuevas fricciones. Surgen de la política monetaria y su efecto sobre los tipos de cambio, de ahí, en las corrientes de inversión y de comercio y, finalmente, en la dinámica del crecimiento del producto. El yuan y el dólar protagonizan hoy la disputa, pero repercute en las demás monedas por medio de las corrientes de capitales en los mercados de deuda. Las reverberaciones se sienten ya en México.

La economía irlandesa tuvo una fuerte expansión desde la década de 1990 y se le denominó el Tigre Celta (había tigres asiáticos, algunos de los cuales luego fueron algo famélicos). En la década de 2000 tuvo su propia burbuja inmobiliaria, cuyo valor se estima que alcanzó una proporción de la quinta parte del producto generado.

No resistió el peso de la creciente especulación. La tensión en los bancos aumentó y en un acto de populismo en 2008 el gobierno garantizó al cien por ciento los depósitos en los bancos y no sólo eso, sino buena parte de sus deudas. Aun así no se frenó el deterioro ni se pudo evitar la quiebra. El gobierno ya ha destinado 50 mil millones de euros de los ingresos por impuestos para tratar de tapar el hoyo, es decir, una tercera parte del PIB. El déficit fiscal es del orden de 35 por ciento del producto.

Entran los acreedores. Los créditos que proveían los bancos irlandeses para financiar los negocios inmobiliarios no pudieron sostenerse. Pero los fondos no venían del ahorro de los ciudadanos, de las empresas o del gobierno, sino esencialmente de los bancos que operan a escala internacional. Ahí el asunto era global. Para que cobren se necesita que intervengan los gobiernos y el problema se transfiere a las fronteras nacionales.

La Unión Europea y el FMI deberán poner una cantidad estratosférica para el tamaño de la economía irlandesa (con 4.5 millones de personas y un PIB de 11 por ciento del mexicano) del orden de 100 mil millones de euros para rescatar a los bancos. Los ajustes fiscales serán bárbaros para garantizar el pago de la deuda y comprometen una gran parte de lo que se produzca en ese país en los próximos años. Un profesor irlandés ha definido la situación con una ironía que pone de manifiesto que la historia europea tiene raíces muy hondas, que no se debilitan incluso con la flamante unión económica y el euro; ha dicho que esta es una confrontación entre el gobierno y los herederos de Bismarck y Richelieu, en alusión al papel preponderante de los poderes políticos de la región.

Así que las crisis son en principio globales, según explican los políticos, los funcionarios de organismos internacionales y los banqueros, así funciona el mercado mundial de deuda, pero sólo hasta que se tiene que pagar; entonces el asunto se vuelve nacional y se habla de soberanía.

Esta es una contradicción relevante que conocemos muy bien en México luego de los desaguisados de 1982 y 1995. En ambos casos este país era cliente favorito de los bancos comerciales y de inversión, hasta que hubo que cobrar la deuda y transferir durante años recursos internos, o sea, riqueza para pagar.

Mientras se expande el crédito y hay auge en la economía, los mercados globales son eficientes y los gobiernos callan aquellos cuyas economías se endeudan o las que prestan. Al estallar la crisis todos se vuelven probos, se indignan por los excesos cometidos y que se cargan sobre la gente y tan sólo algunos bancos y sus accionistas. Las monedas no tienen vida propia, expresan relaciones concretas en la economía y la sociedad, son un fenómeno político. Los chinos se exceden en ardor ideológico al llamar a la suya renminbi, la moneda del pueblo.

De qué soberanía se habla entonces y cómo se expresa la relación entre las naciones. Los ajustes significan una muy desigual redistribución de las cargas que se imponen. La moneda única, el euro, sirve para muchas cosas pero está sujeto a las cargas fiscales que se imponen dentro de la frontera de cada país. De lo que se trata es de salvaguardar esta forma de operación del capitalismo financiero, ese es hoy el dilema.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Michal Kalecki: la crisis se lee con ‘K’
Maciek Wisniewski*


La crisis financiera en curso hizo que muchos, incluso los gobernantes, volvieran a leer autores marginados por dogmas neoliberales en boga desde los años 70.

Tanto ‘pro’ como ‘anti’ capitalistas se interesaron de repente en las salidas de crisis recetadas por John Maynard Keynes, mecanismos de mercados financieros descritos por Hyman Minsky, e incluso en las dimensiones sociales de la economía resaltadas por Carlos Marx.

Si bien el mismo Keynes se ufanaba que jamás había leído a Marx (aunque su correspondencia con Joan Robinson demuestra lo contrario), en tiempos de la Gran Depresión de los años 30, el filósofo de Tréveris seguía siendo un obligado punto de referencia, cosa que no se puede decir de la crisis actual, lo que explica la falta de casi cualquier descripción sistémica de su origen.

Pero la reaparición de Keynes, Minsky o Marx resultó ser fugaz y duró justo el tiempo que les tomó a los estados salvar a los bancos; después las elites retrocedieron a las soluciones y narraciones neoliberales de siempre.

¿Y Kalecki? ¿Alguien leyó a Kalecki?

Michal Kalecki (1899-1970), economista polaco, especializado en macroeconomía, desarrolló análisis parecidos a los de Keynes, pero con anterioridad, como demuestra su Ensayo sobre la teoría del ciclo económico (1933). Fue, entre otros, profesor de la London School of Economics, de las universidades de Cambridge y Oxford, analista de Naciones Unidas y asesor de varios gobiernos, incluyendo el mexicano (cosa que la ONU, presionada por el gobierno estadunidense, veía con malos ojos y que motivó la renuncia de Kalecki).

Jan Toporowski un economista inglés de origen polaco, que está escribiendo una biografía intelectual de Kalecki, subraya que éste, mejor que Keynes, comprendía el funcionamiento de la empresa en la economía capitalista, como demuestra su teoría de inversiones, cosa que Keynes explicaba sólo con los espíritus animales de los capitalistas; destaca la superioridad que tenía Kalecki sobre Keynes en estudios empíricos.

A diferencia de Keynes, Kalecki era también mucho más escéptico respecto del capitalismo: demostró en sus investigaciones que el capitalismo era incapaz de garantizar el crecimiento prolongado, y sólo daba tumbos de crisis en crisis.

Toporowski, actualizando el modelo kaleckiano de crisis financiera basado en la teoría de ahorros de la clase media desarrollada por el economista austriaco Josef Steindl (1912-1993), trata de explicar el vínculo entre el sistema financiero e implosión de la economía real; según Toporowski, con el uso masivo de crédito para el consumo, disminuyeron los ahorros, lo que privó a las empresas de una fuente para inversiones, llevándolas al endeudamiento.

El caso de Cemex demuestra esta preocupante tendencia: la empresa trató de monopolizar el sector y al comprar cementeras por todo el mundo, se endeudó excesivamente y ahora recorta drásticamente sus inversiones.

Y según Kalecki, la caída de inversiones acaba en una crisis profunda de toda la economía. Esto podría ser un ejemplo para los políticos que no sólo dicen que esta crisis es con ‘c’ minúscula, sino que incluso aseguran que ya salimos de una recesión pasajera…

Desde luego Kalecki no percibió la amenaza de la financiarización de la economía y no veía su paso a la fase monopolista-financiera. El capitalismo que analizaba estaba todavía en su etapa monopolista, descrita por Paul Baran y Paul Sweezy en su clásico ensayo Monopoly Capital (1966), que cambió el enfoque marxista de libre mercado hacia los monopolios, giro inspirado de hecho en trabajo de Steindl y del mismo Kalecki. Como indica Toporowski, le sería incluso difícil entender el grado de dependencia actual en el crédito.

No obstante, subraya Toporowski, las primeras medidas que hoy sugeriría Kalecki serían probablemente gravar al capital (los activos y los pasivos de los bancos) e invertir masivamente en la infraestructura; la sola política keynesiana de déficit para estimular la demanda no ayudaría mucho ahora.

Michal Kalecki, con agudeza de pocos, identificó la principal debilidad del capitalismo del siglo XX: su tendencia inherente hacia la inestabilidad, su falta de efectividad, incluso en términos neoclásicos, y su incapacidad de administrar los recursos y el trabajo disponibles de manera adecuada. Por eso, argumentaba, es necesario transitar hacia otro sistema.

Kalecki decía que su teoría era más radical que la de Marx: mientras el autor de El Capital confiaba que el mercado del capital puede funcionar eficientemente, Kalecki argumentaba que, dado su carácter monopolista, eso es imposible. Según Toporowski el mismo análisis aplica al capitalismo monopolista-financiero.

Aunque queda por ver si esta crisis la escribiremos con ‘c’ o con ‘C’, seguramente deberíamos leerla con ‘K’.

‘K’ de Kalecki.

* Periodista polaco

jueves, 4 de noviembre de 2010

http://cobertura.elfinanciero.com.mx/universidades/articulos/Tema%20Finanzas/Ago25%20-%20Anahuac%20Sur.pdf



http://cobertura.elfinanciero.com.mx/universidades/articulos/Tema%20Finanzas/Mar12%20-%20EBC.pdf


http://cobertura.elfinanciero.com.mx/universidades/articulos/Tema%20Finanzas/Mar6%20-%20EBC.pdf

miércoles, 6 de octubre de 2010

Bajo la Lupa

Pemex-Las Vegas apuesta a los "derivados financieros" y vuelve a perder
Alfredo Jalife-Rahme


Antecedentes: debido a la inminente hiperinflación monetarista de EU, todo el mundo juega póquer abierto y la pregunta cesó de ser si el petróleo subirá, sino cuanto (ver Bajo la Lupa, 3/10/10).

Pemex, a espaldas de un Congreso negligente y de los muy caros cuan disfuncionales "reguladores" , ya abrió una quinta división –Pemex-Las Vegas–, tan ineficiente como las otras cuatro (por cierto, un invento de Zedillo para venderlas una a una a sus controladores de EU): hoy consagrada a apostar sus enormes ganancias (las mayores del país todavía), al estilo de lo que expone la película Wall Street: El dinero nunca duerme.

Hechos: Javier Blas y Gregory Meyer, del The Financial Times (27/9/10), anunciaron que "México se cubre (sic) contra una caída (sic) del precio del petróleo". La dupla comenta que "México tomó una política de seguros contra la caída (sic) de los precios del petróleo para 2011 y cubrió (nota: apostó) sus exportaciones petroleras entre 65 y 70 dólares el barril", debido a que "adoptó una visión precavida (¡súper-sic!) sobre la recuperación global" ¡Ya estuvo que perdieron por enésima vez! ¿Pues no que el "catarrito" ya pasó y la recuperación toca a la puerta?

Primera mentira: México ha venido "apostando" en entornos tanto favorables como desfavorables desde hace bastante tiempo.

La dupla británica Blas-Meyer confiesa que México "apostó" para 2010 un precio de 57 dólares el barril. ¡Se equivocaron once more time!

Hasta donde llevo la cuenta (nueve años) en forma muy superficial (si me dan acceso a las inescrutables cuentas, la puedo hacer más "profunda"), Pemex-Las Vegas siempre ha perdido sus "apuestas" lúdicas, con la salvedad muy extraña del año pasado que habría que analizar: "dicen" haber "ganado" 5 mil millones de dólares.

Si la apuesta con Goldman Sachs y Barclays Capital (hoy quebrada) fue por mil 500 millones de dólares (Calderón y Carstens contribuyen al desplome del petróleo, Bajo la Lupa, 23/11/08), ¿Cómo, entonces, pudieron ganar 5 mil millones de dólares?

La dupla Blas-Meyer reconoce, mediante metáforas literarias, que México perdió su apuesta este año por mil 700 millones de dólares (¡extra-súper-sic!): "Improbablemente cosechará beneficio alguno debido a que los precios del petróleo se han cotizado por arriba de su seguro (sic)". De entrada: dudo del monto, pero si alguien perdió, entonces alguien ganó. A propósito, el hijo de un controvertido ex director de Pemex festejó alocadamente la pérdida anunciada que habíamos advertido (Bajo la Lupa, 5/8/09).

¿Qué bancos israelí-anglosajones le tomaron el pelo a Pemex-Las Vegas? ¿Habrá inculpación criminal de los responsables o se dará un legendario carpetazo al estilo panista?

La dupla Blas-Meyer comenta que "el programa de México es la mayor cobertura (nota: apuesta) del mercado de materias primas en el mundo (¡extra-súper-sic!) y una de las pocas (¡súper-sic!) implementadas por una entidad soberana (¡súper-sic!), y no por una compañía".

¿Es Calderón quien realiza las apuestas a través de la Secretaría de Hacienda, la verdadera controladora de Pemex-Las Vegas? ¿Lo sabe el disfuncional Congreso? ¿Por qué las grandes potencias petroleras del planeta –desde la OPEP pasando por Rusia hasta Brasil– no apuestan? ¿Es un "secreto" único del gobierno panista neoliberal, nacido para siempre perder?

La respuesta hay que buscarla en los bancos "organizadores" , dos de ellos muy pestilentes: Goldman Sachs, JP Morgan Chase y Deutsche Bank. ¿Quiénes son las "contrapartes" supuestamente suicidas que apuestan al revés? ¿No serán los propios bancos aludidos que se preparan a realizar sus pletóricas ganancias el año entrante usando como cobayo de Indias al sempi-eterno perdedor gobierno panista?

Si alguien ha enfatizado un alza del petróleo a 200 dólares (¡así con tres dígitos!) el barril es precisamente Goldman Sachs (The Daily Telegraph,7/5/08). ¿Cómo acepta, entonces, Goldman Sachs el acrobático acto temerario de Calderón y "Pemex-Las Vegas"? ¿Prepara Goldman Sachs (señalada como la causal de la crisis griega y, por extensión, del euro, ya no se diga de múltiples calamidades globales) un golpe similar al "México neoliberal" para hipotecar sus hidrocarburos?

¿A cuánto asciende la apuesta del año entrante? La dupla británica Blas-Meyer filtra que "a menos de 200 millones de barriles". No cuadra la "apuesta" tal como la estamos leyendo a 70 dólares por barril, pero siempre se salen por la tangente aduciendo la "complejidad técnica" de la operación.

Perorar sobre "derivados financieros" contablemente "invisibles" equivale a discutir bizantinamente la eternidad de los dípteros.

De por sí la mezcla mexicana se cotiza 5 dólares por debajo del patrón texano ("benchmark WIT" , que por cierto el año pasado osciló entre 70 y 80 dólares el barril ), lo cual no obstó para que "México haya pagado un premio extra (¡extra-súper-sic!) entre 5 y 6 dólares (Nótese la precisión) por barril" para su apuesta, debido a las tendencias alcistas (¡súper-sic!) del mercado. ¡Santo Dios!

Los neoliberales mexicanos hace mucho que rebasaron la fase de alta-letalidad criminal sumada de vesania incoerciblemente intratable.

El problema no consiste más en que Calderón, la Secretaría de Hacienda y Pemex-Las Vegas hayan dilapidado 20 mil millones de pesos (aceptando sin conceder que ese sea el quebranto) en momentos de profunda austeridad recesiva, sino que, pese a sus incontables (literal) pérdidas, hayan colocado nuevamente su cabeza a decapitar con otro tanto el año entrante y, peor aún, hipotequen sin pudor 200 millones de barriles. Porque sin garantías tangibles, dudo que los malignos bancos, como Goldman Sachs, acepten las apuestas de un gobierno quebrado como el calderonista, aunque fuese su "íntimo instrumento".

Viene el máximo sofisma de Pemex-Las Vegas: la apuesta para el año entrante "representa un seguro (sic) contra un resultado verdaderamente (sic) malo, más que una apuesta en la dirección del mercado".

¿A qué apuestan, entonces, los panistas? ¿A una revolución que detenga la producción? Una "revolución", al contrario, elevaría geopolíticamente el precio. ¿Alguien del gobierno panista podría explicar que significa "un resultado verdaderamente malo"?

La dupla Blas-Meyer aporta otro inigualable sofisma del imponderable Carstens, quien expectoró que aún perdiendo (Nota: estamos hablando de una pérdida por 20 mil millones de pesos este año) "está satisfecho (¡extra-súper-sic!) por la transacción porque significa que los precios se mantuvieron elevados". ¡Ah caray!

Definitivamente el manicomio gobierna al "México neoliberal", en su fase panista.

Conclusiones: no se puede soslayar que el "efecto Tequila" fue instrumentado por Goldman Sachs en colusión con el israelí-argentino Martin Werner Wainfeld (hoy codueño del banco comunitario Mifel), quien ni siquiera era "mexicano", lo cual desembocó en la calamidad del Fobaproa/Ipab que todavía pagamos inequitativamente los mexicanos.

¿Se tropieza hoy el neoliberal Calderón, como ayer Zedillo, con la misma piedra de Goldman Sachs?

Lo peor radica en que el "México neoliberal" no cesa de dilapidar obscenamente el erario, en un perido de austeridad obligada, para seguir beneficiando exclusivamente a la banca israelí-anglosajona que causó la crisis financiera global.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

¿Puede Bernanke evitar la deflación?

28/08/2010 | 13:54



El presidente de la FED ha manifestado que no permitirá que haya deflación en USA.

Considerado como el mayor experto mundial sobre la Gran Depresión de 1929, este académico convertido en Presidente de la Reserva Federal tiene muy claras sus ideas.

El gran error de la crisis del 29 fue que el Gobierno, en lugar de perseguir una política monetaria expansiva, tiró de las cuerdas del carro de la economía y redujo el crédito, lo que empeoró las cosas. La masa monetaria se contrajo de manera brusca entre 1929 y 1933, creado una severa crisis de liquidez y un credit crunch. Eso traslado la crisis bursátil a crisis bancaria y posteriormente a dura depresión económica.

En la burbuja que estallo en 2007 (como en la del 29) hubo una gran cantidad de crédito. Los ahorros de chinos, japoneses y alemanes fluyeron a USA y los americanos los utilizaron para sobregastar. Cuando vino la crisis los empleados fueron despedidos y los salarios recortados, el consumo se enfrió y la demanda pasó a ser inferior a la oferta. Como consecuencia de eso las empresas se han visto obligadas a bajar precios para reducir inventarios de lo que no venden. Es lleva a la deflación, deprimiendo todavía más los beneficios.

Las familias sobre endeudadas se han visto también obligadas a vender activos, lo que hace bajar su precio y crea una espiral de precios a la baja. La deflación incrementa el peso de la deuda, lo que lleva a más situaciones de insolvencia, provocando más venta de activos, en una espiral que se retroalimenta dirigiendo la economía hacia la depresión.

En el 29 el gobierno no quiso actuar rescatando bancos en crisis ni inyectando liquidez en la economía, eso provocó que el desempleo subiese del 3% al 25% y que 9.000 bancos suspendieran pagos.

Aldoux Huxley decía que “la lección enigmática de la historia es que, de década en década, nada cambia y a la vez todo es completamente diferente”. La historia se repite y los paralelismos entre aquella burbuja y esta última son tremendos.

Sin embargo, Bernanke ha querido evitar las consecuencias de esta crisis se parezcan a las del 29 y ha provocado un rescate masivo del sistema financiero y una intervención intensiva en la economía inyectando cientos de miles de millones de liquidez con su “helicóptero monetario”. En su desesperado afán por salvar la economía, ha tomado todo tipo de medidas, unas ortodoxas y otras muy innovadoras: ha rescatado bancos sin liquidez y bancos insolventes, ha comprado activos tóxicos y los ha canjeado también por bonos del Estado, ha bajado los tipos de interés a cero, ha ofrecido préstamos a bajo interés a todo el que lo quisiera,...

En 2007 el balance de la FED consistía en 900.000 millones en deuda del Gobierno americano y ha pasado en 2010 a 2,4 billones (en deuda hipotecaria, de tarjetas de crédito, de coches, CDSs…). Si no consigue venderlos a en precios razonables, las pérdidas para los contribuyentes pueden ser brutales.

¿Qué más puede hacer?

Puede comprar más bonos del Estado a largo plazo (ya ha anticipado que lo hará), lo que inyectaría inmediatamente más liquidez al sistema, pues pagaría esos bonos creando dinero. Ese nuevo dinero iría a los bancos que se los vendiesen y estos lo prestarían más a las empresas y particulares.

O puede crear dinero para generar inflación, lo que manipularía el tipo de cambio y debilitaría al dólar.

Estas medidas son inflacionistas y evitarían la deflación. Otra cosa son las consecuencias a largo plazo para la economía mundial que esto pueda traer. En los años 70 los fuertes déficits fiscales y por cuenta corriente de USA (provocado, entre otras cosas, por la guerra de Vietnam) hicieron que el dólar se colapsara y eso provocó una serie de acontecimientos (como la ruptura del sistema Bretton Woods) que llevaron a la recesión mundial de los 70.

Lo que está claro es que ha lanzado un mensaje al sistema financiero: haré "lo que sea" para evitar la deflación.

viernes, 20 de agosto de 2010

miércoles 18 de agosto, 05:49 PM

Forbes
Por: Audrey Hoiles
PUBLICIDAD


Mark Zuckerberg es un caso extraño entre los multimillonarios: le tocó el gordo con su primer empleo a jornada completa. Facebook, el sitio de red social que fundó en su segundo año de carrera en Harvard, en 2004, despegó casi inmediatamente y desde entonces nunca ha vuelto a mirar atrás. Desde el mes de marzo, su patrimonio neto se calcula que ronda los 4000 millones de dólares estadounidenses.

Muchos otros multimillonarios empezaron haciendo trabajos menores y fueron subiendo poco a poco. Charles Schwab recogió y embolsó nueces en huertos próximos a Sacramento (California). Cuando David Murdock, de Dole Foods, dejó de estudiar a los 14 años de edad, su primer trabajo consistió en cambiar el aceite y lubricar piezas de automóviles en una gasolinera; después, se alistó en el ejército. El multimillonario de la banca Andrew Beal se dedicó a arreglar televisores usados para venderlos puerta a puerta en la casa de familias humildes. En sus años de instituto, Steve Jobs dedicó un verano a trabajar en Hewlett-Packard, una empresa pionera en tecnología. Allí conoció a Steve Wozniak. En 1976, fundaron juntos Apple.

En fotos:
Los primeros trabajos de los multimillonarios
Herederas mil millonarias a las que tener en cuenta
Qué hacen los multimillonarios en sus vacaciones de verano
Multimillonarios: convictos y presos
El salario del multimillonario

Barry Diller, fundador de IAC/InterActiveCorp, es uno de los muchos magnates del mundo del entretenimiento que empezó su carrera en Hollywood en el programa de formación de agentes de la agencia de talentos William Morris, un programa que se conoce también como "la sala del correo", porque siempre comienza con una rotación en ese departamento.

Entre los miembros de la lista Forbes 400 abundan los que empezaron repartiendo el periódico. Patrick McGovern, T. Boone Pickens, Dennis Washington y Sheldon Adelson, por ejemplo, lanzaron periódicos contra las puertas de las casas mucho antes de amasar sus fortunas.

Aunque estos trabajos podrían parecer fútiles, estos futuros millonarios aprendieron mucho de esas experiencias. Adelson, el que sería el hombre más rico de Las Vegas, con doce años le pidió 200 dólares prestados a un tío para comprarse la licencia para vender periódicos en dos esquinas muy transitadas de Boston. A sus 12 años, también Pickens, que años después se convertiría en un magnate del petróleo demostró un gran celo en el reparto de periódicos. En poco tiempo amplió su ruta de 28 casas a 156, absorbiendo las rutas de sus competidores.

Patrick McGovern, fundador de la empresa International Data Group, especializada en publicaciones técnicas, eventos y estudios, afirma haber aprendido muchas lecciones de su época de repartidor de periódicos.

"La lección más importante que aprendí fue cómo gestionar mi tiempo de forma eficaz. También aprendí a sentirme orgulloso de mi trabajo y a intentar siempre alcanzar la excelencia en el servicio. Y descubrí que no podía olvidarme de que el trabajo consiste en encontrar los clientes y mantenerlos contentos", explica McGovern.

Ahora que su influencia llega mucho más lejos que su ruta de reparto de periódicos, McGovern conserva aún el hábito de situar al cliente ante todo.

"Lo que aprendí es la tendencia a hacer todo lo posible para que nuestros clientes tengan éxito -explica McGovern-. Esto ha resultado una práctica realmente valiosa, que he seguido aplicando a lo largo de toda mi vida profesional."

IDG llega a más de 200 millones de personas, en 95 países, y el énfasis que ha puesto McGovern en el servicio a los clientes le ha reportado grandes beneficios: hoy su patrimonio neto se calcula en torno a los 3100 millones de dólares.

jueves, 19 de agosto de 2010

Intel comprará McAfee por 7 mil 680 mdd
Intel ha realizado recientemente varias adquisiciones de software, incluyendo empresas especializadas en juegos, computación virtual, soportes lógicos para maquinaria y de otros tipos

Intel pagará 48 dólares por acción, que representa una bonificación del 60% sobre el cierre de McAfee el miércoles, de 29-93 dólares por acción. (Foto: Archivo/EL UNIVERSAL )

Intel anunció este jueves que adquirirá la empresa de software para seguridad de computadoras McAfee Inc. por 7 mil 680 millones de dólares, con lo que la fabricante de microprocesadores la añade a su arsenal de herramientas para atender a una creciente serie de dispositivos conectados a internet, como los teléfonos móviles.

Intel dijo que pagará 48 dólares por acción, que representa una bonificación del 60 por ciento sobre el cierre de McAfee el miércoles, de 29.93 dólares por acción. Las acciones subieron un 58 por ciento tras anunciarse el acuerdo y llegaron el jueves por la mañana a los 47.42 dólares.

Intel Corp., con sede en Santa Clara, California, dijo que el acuerdo destaca ''que la seguridad es ahora un componente fundamental de la computación por internet''.

Ambos consejos de administración aprobaron por unanimidad el acuerdo, que necesitará el consentimiento de los accionistas y el visto bueno de los organismos reguladores.

McAfee, que tiene también su sede en Santa Clara, es una de las mayores empresas de seguridad tecnológica, con unos 2 mil millones de dólares en ingresos el año pasado.

''Con la rápida expansión del crecimiento en una amplia gama de aparatos conectados a la internet, más y más elementos de nuestras vidas han pasado a la internet'', dijo el director general de Intel, Paul Otellini.

''Otrora, la eficiencia energética y la conexión definieron los requisitos de computación. De cara al futuro, la seguridad se unirá a ellos como un tercer pilar de lo que demanda la gente en todas sus experiencias computarizadas'', agregó.

Otellini dijo que la idea de adquirir McAfee nació de la estrecha colaboración iniciada hace año y medio y que abarcará varios productos no especificados que saldrán al mercado el año próximo.

En una teleconferencia con los ejecutivos, el analista UBS Uche Orji puso en duda la racionalidad de Intel en este acuerdo y se preguntó si sacará algo con la adquisición de McAfee que no pueda obtener mediante una mera colaboración.

Otellini respondió que la adquisición de McAfee significará que Intel podrá hacer planes a largo plazo y combinar las tecnologías de ambas empresas a un nivel mucho más extenso, lo que aumentará sustancialmente su valor.

Intel ha realizado recientemente varias adquisiciones de software, incluyendo empresas especializadas en juegos, computación virtual, soportes lógicos para maquinaria y de otros tipos.

El mes pasado, Intel Corp. anunció su mayor beneficio corporativo trimestral en una década al beneficiarse de un repunte del mercado de computadores y fábricas de tecnología más avanzada.

eca